martes, 4 de mayo de 2010

Tobi y Lulú Siglo XXI

La cara de aweonado del pobre cabro... me inspira! La complicidad de las amigas... me atemoriza!!

Nos criamos con esta serie, idílica sobre las amistades y rivalidades, en un entorno perfecto, único y sin problemas. Historias sencillas, pero típicas de la niñez. Niñez hoy en día perdida, porque si no me prestas el juego de WII "te acuchillo shetumadre" o "si no me dejan jugar, acuso abuso de autoridad y los demando (a los tutores)" Cabros de mierda!! yo los mato y los encierro.

Aunque hayan pasado casi 30 años, de esa historia y estreno de "La pequeña Lulú y su amigo Tobi" me he visto envuelto en situaciones del siglo XXI que se repiten.
He asistido a varios matrimonios, en que tan sólo 10 horas, veo todo el resumen de temporada, de esta serie.
Cada vez veo, como buen cristiano y mariano, menos gente que va a la iglesia y que llega a la cola. Cuando me casé, vi a mis papás porque estaban detrás mío, si hubiese asistido Madonna, con la emoción y espectación, no la hubiese visto igual. Me llama la atención, que cuando el curita (no el curita Coramina) dice... "el Señor esté con Uds." o "esta es palabra de Dios" hasta los grillos se quedan callados!! Prueba fiel de que ya nadie va a misa o que ya no recuerdan su formación cristiana. Valoro y respeto a quienes igual acompañan a los novios en la misa, más aún, cuando hay siete curas, la prédica es casi en latín y es viernes a las 20:15 hrs.

Lo entretenido viene luego. Las parejas llegan ráudamente al lugar del cóctel y/o comida (siempre habrá algo para "servirse") Desde ahí, ocurren escenarios y situaciones de hace 30 años.
Me siento en la mesa y no sé bien dónde estoy. Veo un grupo de guardias con ternos particulares y una sala de espera de alguna clínica, que no le importa el ruido ni los decibeles de la conversación.
Como un efecto magnético, propio de la iniciativa Dharma, o químicamente como el mercurio en una superficie plana, como el grupo de Tobi se reúne, acota y define a dónde va hoy. Así también, veo al grupo de la Lulú, cómo ubican su sillas, para quedar con buena vista, bien atendidas, calentitas y sin corriente de aire, todas juntas y sus maridos al alcance de tiro visual y, ojala, con salida directa al baño.

Tobi de pié y cerca del bar, asume un funcionar paralelo e independiente a Lulú. Es como "hoy soy libre, dentro de este recinto" Lulú no me pescará, está con las amigas (amigas que se han fumado 48 veces y siguen juntas amándose. Destacable)
Lulú pensará... "Que bueno que este weon está entretenido, así me dejará tranquila"

Tobi está con sus amigos. Ninguno se conoce hace más de 8 años y es como toda una vida. No se fuman, se turnan para hacerse cagar a pelambres (siempre hay un casero) Hay respeto y como ninguno trabaja de traje, cuando lo usan, buscan si esta Tony Montana para hacer negocios.
Tobi y su gente usan los ternos y trajes que hay en el clósets, pero cada uno le pone sello. Se ve el que se lo compró para la graduación, el que tiene texturas y colores de artista, el que se lo compraron para un casting, el de su matrimonio que lo cuida como hueso de santo, el que con cuea' lleva chaqueta, el que parece Italiano, cajero de banco, vendedor de seguros, o se cree Don Johnson. Ninguno es quien parece, sólo disfrutan de verse y de ver a las ñiñas hablando cosas lateras.

Lulú sigue sentada, podría hecer frío, mejor sentadita y con un apetito voraz!! Las conversaciones son igual de weonas que las de Tobi, son de otro tipo no más. Estrenando las mismas pilchas, con un par de accesorios nuevos y quizás un pañuelo nuevo (tipo malaya de bar) pero todo esto, armónicamente bien puesto.

Si fuera un weon de afuera, que con cuea' conoce al sobrino del novio, pensaría... "Vendrá alguien conocido que hay tanto weon con cara y pinta de guardia? Debe ser alguien del SENAME que hay tanta mina esperando un bono o un post natal de 180 meses?

Tobi está vuelto loco con el bar, en la semana con cuea' toma, pero en los matrimonios... sólo escocés!! Es como si es obligación recuperar la plata del regalo. (Lo que no se sabe, es que en este círculo, el regalo se efectúa casi 5 meses después del matrimonio. A esa altura ya todo se depreció, los novios salen para atrás) En los matrimonios uno come tanta wea' que no sabe lo que es, pero come por hambre (jamás habrá algo malo) y por no dejar la bandeja vacía.
Lulú come dos tapaditos y vé si existe la posibilidad de tomarse un "tecito o un agua a las 22:30 hrs" o ver si puede comer un postre. Importa una raja que hayan llegado los novios, el vals o cualquier formalidad que atrase el apetito o el antojo.
Lulú tiene una responsabilidad grande, si se trata de soportar al Tobi con que duerme. "Otro copete? a no... yo manejo!! Vamos, me duelen los pies (00:45 hrs.)"
A veces Lulú, no hay como sacarla de la fiesta. Tobi, feliz porque media curadita podría saltar la liebre!! Tobi, recuerda que luego de 3 minutos en el auto, con la calefacción a punto, se quedará dormida. Es tú responsabilidad llevarla sana y salva a la casa.

Creo yo que la convivencia diaria, estimula que en los matrimonios Tobi y Lulú no se pesquen. Es la oportunidad de juntarse sin toparse!!

"No hay nada peor que un matrimonio sin Alto del Carmen" En honor a unos amigos preocupados.




No hay comentarios:

Publicar un comentario